Posts tagged Yo

.30.

Cuando tenía 13 años, pensaba que a los 24 estaría casada, con un trabajo estable y dos hijos. De hecho, cuando cumplí los 24 soltera, sin trabajo fijo y sin hijos –menos mal –me dio una depresión monumental. Una tontería, pero la imagen que me había hecho de mi vida a futuro me tenía atada.

Gracias a esa diferencia entre lo imaginado y lo real, empecé a ver la vida de otra manera.

Tengo casi cinco años en otro país, sí, me casé, pero no como algo que tenía que hacer, sino porque quería hacerlo. Sigo estudiando, no tengo trabajo fijo y me quedo con el día a día aunque piense y trabaje para las cosas que vengan.

También es verdad que el cliché ese de que “el tiempo se pasa volando” es verdad, para mí mis veinte años fueron ayer. Pero si eso es verdad, dichosamente pienso que he sido bastante productiva en mis 30 años cumpliditos.

Y, para volver a proyectar… en 10 años sé que habrá una serie de metas que habré conseguido. Y sólo pensarlo me hace amar esta década que empiezo hoy.

Hoy me hago autobombo, porque es una buena cantidad de añitos y… ¡porque yo lo valgo!

Comments (24) »

…pero poco de ti misma…

“Es que hablas mucho, pero hablas poco de ti misma”

Hace un par de semanas, un amigo me soltó la frase. No sé por qué, pero me he quedado ahí pillada.

Creo que tiene parte de razón, creo que no sabe que tengo un blog… y creo que las dos cosas están relacionadas.

Me explico… una de las razones por las que me puse un nick y cambié de blog es justamente que siento que este es un espacio donde soy muy sincera, con lo cual, si das tu nombre, puedes acabar metido en problemas.

Pero, paralelamente, sé que los últimos 4 años he hecho un proceso inverso al que estaba acostumbrada. De pequeña, me acuerdo que hacía amigos en cada esquina, le hablaba hasta a las piedras. De adolescente podía contar mis cosas a quien quisiera escucharlo, siempre con un mínimo de confianza.

Ahora, escojo qué cuento y cuándo lo cuento.

Creo que cada vez me cuesta más decir “amigo/a” a alguien, cada vez miro más con lupa a los demás… en fin…

No creo que sea malo, pero de repente me pregunto si mi cuidado a veces se confunde con hermetismo.

En todo caso, como mínimo es curioso que a alguien que me conoce le parezca tan, pero tan discreta, como para poder decir la frase de arriba. Curioso…

Ilustración: Killerxkim (Flickr)

Comments (18) »

regreso, con pensamientos atravesados

Y sí, tiene un punto triste el constatar que mi hermana y yo nos llevamos perfectamente cuando estamos lejos.

Ya sé que parezco un disco rayado, pero bueno… a veces necesito descargar por algún lado.

Somos distintas, pero más que eso el problema es que somos completamente opuestas. No hay nada que ella haga que a mí me parezca bien, no hay nada que yo haga que ella acepte sin discusión.

Nos cuesta encontrar de qué hablar, aunque nunca es incómodo, pero al menos yo me veo buscando que contarle constantemente. Ella considera que soy como una vieja, que llevo una vida demasiado tranquila para tener 29 años. Yo pienso que ella vive como una adolescente, con demasiada fiesta y poca formalidad para tener 32. Ella está convencida de que me creo más madura de lo que soy, yo lo estoy de que ella es menos madura de lo que debería ser. Yo he aprendido a decir las cosas directamente, ella no soporta que nadie le haga observaciones sobre las cosas que hace o dice. Yo jamás usaría su ordenador sin permiso, ni dejaría cosas tiradas en mal sitio en su casa, ni dejaría platos sucios, ni llamaría a su marido a las 6 am (tras venir de fiesta) para que me abra la puerta porque no puedo hacerlo yo. Yo no lo haría. Pero sé que a ella le daría igual que yo lo haga, porque le parece normal. Mi hermana es lo más cercano a una princesa, con el agravante de que siempre me ha tomado por su servicio.

Si no fuéramos familia no seríamos amiga, estoy convencida.

Ahora, el que se haya ido me provoca una cantidad de sentimientos encontrados que trato de poner en orden. Sobre todo porque pasa el tiempo, ya casi ni lo noto, ya confundo la 2da navidad aquí con la 3era, hablo de vosotros porque me facilita la vida, uso palabras en catalán indistintamente, tengo poquísimos amigos aquí y allá. Y no es fácil.

Miro para adelante y hay puntos de mi vida que no sé donde imaginar. No sé dónde voy a vivir dentro de 10 años, aunque mi tierra natal me quede cada vez más lejos. Mi madre me cuenta que a Primita Hermanita Menor la intentaron meter en la parte de atrás de una furgoneta un viernes a las 2 de la tarde. Nadie sabe para qué. Y que a su amiga de toda la vida, al igual que sus hijas, las han asaltado a plena luz del día. Y que en la zona pija de la capital mataron a una joven a quemarropa. Y que no se puede ir a ninguna parte, porque ya no hay horas ni zonas ni barrios seguros. Yo rezo cada noche para que no les pase nada a mis amigos, ni mi familia, me asusta que me necesiten y no estar. Pero no quiero volver.

¿Y entonces?

Me fustigo, a veces, pensando que reniego de tantas cosas, de la gente que me abrazó tanto, de mi propia familia. Y en parte es lo que hago, porque cada día borro más el trazo de mi crianza y me amoldo más a donde estoy.

Normal, lo sé, pero me crea una sensación de vacío enorme, que a ratos carcome con furia.

Son esos días, esos meses, esos…

Yo qué sé.

Comments (22) »

Varios de lunes

Estoy escribiendo un texto dramático/obra de teatro. No cuento de qué va, porque es bastante complicado de explicar y no tiene mayor interés, pero el tono general es de cabreo. Lo malo es que cuanto más escribo, más me enojo… y me doy cuenta, tras dos o tres horas frente al ordenador, que estoy rabiosa. Y cuanto más me enrabia mejor queda… esto de escribir me va a dejar en los huesos emocionalmente hablando.

El Hubby yo yo empezamos a ver la 3era temporada de Heroes… con lo genial de la primera y lo divertida de la 2da, esta me sabe a poco. Los diálogos son malos, las historias tienen incoherencias que nunca te explican, de repente cosas que tenía asumidas como verosímiles dentro de la serie me parecen absurdas. Una lastimita, porque la serie me encanta.

Ayer hablé con mi madre dos horas. Entre otras cosas, planeamos un posible viaje por las Españas el próximo año. Mi madre no está segura de si será eso o la construcción de un apartamento para mi hermana y otro para mí (en mi terruño, claro) y yo voto por el viaje. Una casa en mi país, por ahora, no la necesito. Más falta me hace verla a ella y a mi padre. Ahora, que mi hermana lo entienda… eso es otra cosa. Por las dudas cuando vuelva de su periplo por las europas no le pienso decir ni pío. Que arme la tormenta, en caso necesario, cuando el Atlántico esté en medio de las dos.

Tengo semanas de intentar avanzar con la novela que estoy leyendo, pero el promedio de páginas por leer de mis clases ha aumentado vertiginosamente. Calculo que me leo unas 300 páginas semanales entre obras de teatro, textos teóricos y artículos. Estoy cansada, quiero volver a la lectura ociosa.

¡Feliz semana! Qué miedico… ya llega diciembre…

Comments (17) »

Impresiones infantiles

La Burguesita de Rottemburgo me hizo una pregunta hace rato, y yo no me había dignado a responder. Preguntaba por las tres impresiones infantiles, tres hechos que me hubieran sacudido de pequeña.

1. Esta es graciosa-tierna: constatar que mi diferencia de color de piel era determinante para algunas cosas. Resulta que un compañerito de 1er grado de primaria me decía, para fastidiarme, que me había caído en un barril de chocolate. Yo sufría y lloraba, no sabía muy bien por qué. Sé que me impresionó que él tuviera algo que decir sobre mi físico. Mi madre me solucionó el conflicto con una frase genial “decile que si vos te caíste en un barril de chocolate, él se cayó en uno de nata agria (natilla/sour cream), y el chocolate es más rico”. Funcionó. Jijiji.

2. Ver a un chico y una chica de mi edad besarse en la boca. Resulta que cuando estaba en último año de la primaria, se puso de moda ir a esconderse y morrearse y, paralelamente, un grupo de incipientes voyeurs iban a presenciarlo. Un día vi un beso de pasada, mientras caminaba hasta el trabajo de mi madre. Me impresionó, claro, porque mientras mis compañeros tenían 12 años, yo tenía 10 y todavía me daban asco los besos en la boca, la saliva, y gritaba “noooooo” cuando me acusaban de estar enamorada de algún chiquillo.

3. Relacionado con el anterior: también en último año de primaria, mi “mejor amigo” David me pasó un papelito en clase. Decía que tenía que contarme que le gustaba alguien de la clase, en resumen que era yo y que si quería ser su novia. De nuevo, yo tendría 10 u 11 años. Le respondí con un “llámeme más tarde a mi casa, es que le tengo que preguntar a mi mamá”. Al llegar a mi casa llamé a mi madre a la Universidad, donde trabajaba. La hice dejar al grupo de estudiantes colgando, porque le dije a la secretaria que era MUY urgente. Mi madre me aconsejó ( no sé cómo no se rió de mi “emergencia”) y cuando me llamó el chiquillo en cuestión le explique que “dice mi mamá que no puedo tener novio porque soy muy chiquitita”. La impresión vino al día siguiente, cuando David ya tenía otra novia y se formó un grupo para ir a verlos morrearse después de clases.

Jajaja… las releo y me doy cuenta de lo inocente que era, probablemente a ningún chiquillo de esa edad le provocaría nada un insulto dulce, un beso, un novio frustrado.

Comments (19) »

Adolescencia… ¿bendito tesoro?

Pierce Brosnan, Kate Winslet, Rihanna, Tom Cruise, Michelle Pfeiffer, Kevin Costner, Harrison Ford. ¿Qué tienen estos famosetes en común? Aparte de –probablemente- una cuenta bancaria importante gracias al showbiz, todos estos fueron víctimas de los típicos malos de la clase. Conocieron, de primera mano, lo que significa el bullying.

Supongo que también habrá famosos que hayan estado del otro lado, es decir, que hayan sido los malos bravucones, pero no es políticamente correcto decirlo.

Sin embargo, me da la impresión de que ese punzonazo provocado por sentirse siempre en el ojo de la mira puede tener efectos positivos. No estoy defendiendo el bullying, jamás, pero así como hay quienes se derrumban al ser maltratados, también los hay que luego toman aquello como un impulso. Hay una necesidad posterior de demostrar la propia valía.

En mi caso, por ejemplo, los de la adolescencia fueron años estresantes… como todos, tenía una lista enorme de complejos. Que si era muy alta, que si era muy flaca, que si era muy empollona, que si era poco solicitada entre los del género masculino, que si era muy oscura de piel, que si tenía el pelo muy rizado, que si era muy escandalosa, que si era un poco cieguita, que si tenía granitos en la cara, que si me gustaba el chico que ni sabía mi nombre, que si…

Muchos, por no decir la mayoría, de estos complejos fueron causados por un agente externo. Siempre hay alguien que se divierte con verte padecer, mejor aún si te remarca algo que parece un defecto innato imposible de cambiar. Vistos en perspectiva, esos años de ser material de las burlas ajenas me han acabado dando material para hablar, escribir, quejarme, actuar. ¿O será que los aspirantes a artistas tenemos un gen sufridor?

Durante mucho tiempo he dicho que gustaría volver a los 12 años con mi conocimiento actual, pero más que eso, pienso que lo que realmente disfruto es esta sensación, paulatina, de que cada vez me importa menos lo que piensen de mí.

Et toi… ¿eras de los que recibían las burlas, o los que las producían… de los que se callaban, o de los que se defendían? ¿Regresarías a poner a alguno en su lugar?

Comments (25) »

De profesión: teatrera y letrista

Tabata me pregunta ¿por qué escogí la profesión que tengo?

Empiezo contando, para quienes no sepan, que en la universidad estudié periodismo y artes dramáticas. Me gradué de ambas. Ahora estudio dramaturgia. Escribir y la dirección de teatro es lo que más me apasiona, en términos profesionales.

Como entré al sistema educativo antes de lo debido (también nací antes, iba de apurada por la vida), resulta que a los 15 años me vi en la obligación de escoger a qué quería dedicarme. Tenía quince años, con lo cual dije “quiero ser actriz de culebrones y me voy a Televisa a estudiar”. Mi padre me dijo “sos menor de edad y nadie se está mudando a México, así que por ahora vas a escoger otra cosa, cuando tengás edad te vas a dónde querás”. Yo dije “quiero estudiar publicidad en la Universidad X”. La Universidad esta era privada… en mi terruño, las universidades públicas tienen mayor prestigio. Mis papás me “recomendaron” estudiar en la universidad estatal, no tuve más remedio que hacerles caso porque ellos me pagaban los estudios.

Finalmente entré a Comunicación Colectiva con dieciséis añitos. Después del primer curso de publicidad me di cuenta de que no era lo mío, así que me decanté por periodismo. En segundo año me apunté a escondidas a las pruebas de acceso a teatro, me admitieron y disfracé mis verdaderas intenciones diciendo que era un pasatiempo. Me mataba estudiando, mi horario normal era de 8 am a 10 pm de lunes a viernes, más ensayos sábados y domingos. Acabé periodismo, trabajé algunos años en eso, pero nunca fue mi vocación.

Lo del teatro y las letras lo tuve siempre. Era la típica que organizaba obras de teatro en casa para las fechas especiales. Yo las inventaba, las dirigía y las actuaba. Con mi hermana, uno de los juegos que primero recuerdo que teníamos, era que yo me subía en la cama cuando nos mandaban a dormir y le hacía sketches, imitaba personajes, le contaba historias dramatizadas. En el instituto siempre fui parte del club de teatro.

Sabía que mi vida tenía que tirar por ese lado.

Pero, siempre hay un pero, tardé años en lograr que mis padres lo aceptaran. No porque lo de ser artista les pareciera mal: mi papá es escritor. Era más bien miedo de que fracasara. Así que llevaba artes dramáticas como segunda carrera.

Volví a la escuela de teatro a acabar mis estudios y me gradué. Pude demostrarles a mis padres que me era fácil encontrar trabajo en el área y que era la única manera de ser feliz. Y lo sigue siendo. Mi pago más alto hasta ahora ha sido como escritora, cuando lo del premio.

Cuando venía para España, no estaba segura de si hacer el máster en periodismo o el que finalmente hice, en estudios teatrales y audiovisuales. Mi papá, para ayudarme a descartar el de periodismo, me dijo una frase que atesoro hasta hoy: “Tenías el camino muy claro desde jovencita. Te desviaste por insistencia de tus papás… no te desviés ahora, que has vuelto al camino inicial”.

Y héme ahí.

Comments (14) »

Destino final: España

El sábado cumplo 4 años de estar por estas tierras. Así que la pregunta de ¿cómo y por qué llegué a España? es la oportuna que contestar, en nuestra emocionante saga de posts indiscretos.

Pues: a historia empeza aqui y aquesta és la seva destinació final, fins a ara

Fue un año de mierda.

No tengo forma decente de describir el 2004 sin usar esta palabra. Había puesto los huevos en canastas distintas, pero sin darme cuenta había confiado mi futuro en la estabilidad de dos canastas equivocadas. Para junio Mis Dos GRANDES Planes se habían venido abajo.

Una: me dieron una importante beca para estudios de posgrado pero en las dos universidades que solicité admisión aceptaban dos personas cada dos años. No me admitieron. Me enteré en mayo… y no tenía planes de ningún tipo más allá de julio, que era cuando pensaba que me iría a Estados Unidos a estudiar un par de años.

Dos: cierto exnovio decidió que ya no tenía ganas de estar conmigo. Después de 6 años juntos, a él le parecía que era muy joven y le quedaba mucho de vida loca por vivir. Me enteré en junio… y no tenía planes de ningún tipo más allá de él. Yo, todo sea dicho, creía que o me iba del país a estudiar o me casaba, pero estaba decidida a cambiar mi vida radicalmente. Por dicha él tenía mejores planes… como quedar soltero.

Honestamente me hundí. Creo que nunca en mi vida he estado tan mal emocionalmente. Estuve a punto de chocar dos veces, al tercer intento lo logré… todavía tengo la pequeña cicatriz. No fue nada grave (para mí, porque el coche sí quedó bastante destrozado), pero sí el aviso de que el “me quiero morir” podía ser real si seguía por ese camino.

Mis padres, que me conocen tan bien, sabían perfectamente que yo no soy así.

Decidieron, como en los viejos tiempos, mandar a la niña a alguna parte donde cambiara de aires. Me estaba muriendo del dolor, de la angustia, de la autocompasión.
España.

Un máster apareció de pronto como opción. En dos meses me admitieron, pedí la visa, compré el billete, vine a España y me instalé en La Coruña. El plan era estar los dos años que requería para sacar el título e irme de vuelta a mi terruño.

Peeeero, por la historia pendiente de cómo conocí a El Hubby, un año después estaba de camino a Barcelona… con otra vida por delante, absolutamente feliz.

Cuando me siento de bajón y pienso que las cosas van mal, intento recordar el 2004. En perspectiva… todo lo que fue terrible y que me quitó las ganas de vivir en el 2004, significó un impulso, sonrisas y emociones nuevas a partir del 2005.

Mi vida entera está determinada por ese punto de inflexión. De no haber sido por esos fracasos rotundos, no habría acabado escribiendo con la disciplina con que lo hago, ni imaginando un futuro en el área. Tampoco habría conocido los países que conozco, o me hubiese sido más difícil. Sería infinitamente menos yo… el año y medio a solas conmigo misma fue determinante para quererme y asumirme con cada una de mis puñetas. Suena a libro de autoayuda, pero es verdad.

Y lo más importante: gracias este contratiempo académico y a mi corazón roto conocí a El Hubby, justo cuando podía entender que el amor significa otra cosa. más profunda y satisfactoria que la que había conocido. Mi enorme desesperación me llevó, a pasitos, hasta él. Cada día doy gracias por el 2004. De corazón.

ps. ahora que releí el post, parece cabalístico: 2 fracasos, 2 personas, 2 admisiones, 2 conatos de choque, 2 meses para preparar todo, 2 destinos en España, cuatro años en total… me faltan las gemelas y ¡números redondos! Jiji

Comments (18) »

Rivalry

El mejor amigo de mi hermana (MAMH) está en mi piso. Ha venido a hacer un máster y durante sus primeros días en Barcelona, se queda en casa. Es un tipo muy simpático, conversador, considerado. No tengo ninguna queja sobre él. Talvez un pero y ni es su culpa.

Me explico: algunas veces, puede que por mi excesiva susceptibilidad, siento que su manera de verme es la de mi hermana. Opina sobre mí, sin criticarme, pero con una base que parece calcada de ella. Bueno, ahora que releo la frase me doy cuenta de que tiene sentido: él me conoce primordialmente por las cosas que mi hermana dice y piensa de mí.

Como han sido amigos desde hace 11 años, se habrá enterado de las decenas de desavenencias que hemos tenido. De hecho, hasta el 2004, mi hermana y yo no podíamos vernos, no había forma de dirigirnos una frase en paz… no teníamos relación más allá de la obligada por vivir bajo un mismo techo. Aún hoy, siento que mantenemos (más ella, que yo, todo hay que decirlo) una rivalidad muy compleja.

Por poner un ejemplo, si mi madre me da algún “beneficio”, he de ir con cuidado de que mi hermana no se entere. Cuando mi mamá me dio una copia de su tarjeta de crédito, tuve que guardar el secreto meses y meses. Mi hermana no entiende que no se trata de preferencias, sino de lógica: yo vivía sola en otro país y ella no, yo era estudiante y ella no, yo controlaba los gastos mucho más que ella.

Sé que es normal que la visión de MAMH se parezca a la de ella, pero hay un puntito de –no sé cómo llamarlo exactamente –dolor al saber que no me conoce, pero tiene una opinión absolutamente formada de mí, para lo bueno y para lo malo. Cree que soy una intelectual y eso lo dice, pero seguramente también piensa que mis padres me han favorecido siempre.

Con mi hermana ese tema es difícil. Nos llevamos bien, pero sé que hay temas que es mejor no tocar.

Ella piensa que la primera vez que vine a Europa lo hice con el dinero de mis papás… la verdad es que ellos pusieron 200 euros que me hacían falta para pagar el taller de commedia dell’arte al que fui a Venecia. Lo demás salió de mis ahorros.

Ella asegura que mi madre me regaló un coche y a ella no le dio nada… se le olvida que las circunstancias fueron otras: yo tenía tres trabajos y la universidad. Hacía mínimo cuatro viajes diarios de un sitio a otro y salía de dar función a la medianoche… imposible hacer todo esto en bus. Sí usaba más el coche que era de las dos (ella trabajaba en un solo lugar), pero mi mamá me lo regaló cuando ella anunció que se estaba comprando uno nuevo.

Ella reclama que mis padres me mandaron a España a sacar el máster, mientras que a ella no le pagaron ni el mismo grado académico en Costa Rica. Es verdad, pero fue un plan de emergencia cuando yo estaba hundida en una depresión horrible, de la que no salía ni tomando un exceso considerable de medicinas naturales para remediarlo. No era el grado académico lo importante, si no sacarme de un lugar donde me iba a morir de la tristeza y la angustia y en el que me costaba levantarme, ducharme, salir a la calle. En todo caso, y esto tampoco lo dice, tengo una deuda de muchos miles de euros con mis padres por esos dos primeros años por estos lares.

El MAMH no ha dicho nada concreto, nada que meta el dedo en la llaga… pero lo oigo hablar de mi hermana y todas estas cosas me vienen a la mente… y duele.

Ilustración de BrittaJ

Comments (16) »

El Hubby Roma Barcelona*

Fanma pregunta tres cosas que puedo responder en el mismo post, así que allá vamos:

¿Por qué Hubby tiene conexión con Noruega?
Mi suegra es noruega. Nació en Oslo, donde vivió más o menos hasta la mayoría de edad. Después se vino a Barcelona, donde conoció a mi suegro. Empezó un astuto plan: ir trayéndose a sus hermanas, que rápidamente acabaron casadas con españoles (es fácil de entender, estaban tremendas: pelirrojas, de ojos claros, porte de modelos…) y se quedaron permanentemente. Lo logró con dos de ellas, así que la mitad de la familia acabó por aquí. Ahora mismo las tres noruegas-españolas viven en Tenerife, Fuerteventura y Barcelona. Otra buena parte de la familia se quedó en Noruega.

¿Por qué decidiste vivir en Barcelona y no en Madrid?

Por El Hubby.
En realidad yo vivía en La Coruña, estuve ahí año y tres meses. Estaba haciendo un master en teatro y cine cuando lo conocí (pronto post de cómo…). Me faltaba la tesina y esa la podía hacer desde cualquier sitio.
La razón principal por la que me quedé en España (en vez de regresar a mi país al acabar de estudiar, que era el plan inicial) fue porque lo conocí. A los tres meses de estar juntos me vine a vivir con él, a los cinco nos comprometimos y a los nueves meses nos casamos por lo civil, un año después por la iglesia. Por cierto mañana cumplimos tres años de estar juntos oficialmente.
Ya tenía el plan de quedarme un tiempito en Madrid o Barcelona, y al final el corazón inclinó la balanza. De todas formas, también es verdad que la primera vez que vine a BCN, antes de conocer a El Hubby, dije “yo me quedaría a vivir aquí”, sensación que no me produjo Madrid a pesar de que me encanta. No lo descarto, de todas maneras, pero por ahora esta es nuestra casa.

¿Cómo es posible que no hayas visto “Vacaciones en Roma”?
Agachando la cabeza de la vergüenza explico… mi cultura cinematográfica de clásicos es bastante escasa por no decir nula. Lo de amar a la Hepburn, por ejemplo, me viene de hace poco. Necesitaría unos meses de campamento cinéfilo para ponerme al día, con el agravante de que El Hubby estudió cine, y él si ha visto cuanta película pueda uno imaginarse, así que tendría que verme las pelis sola. En fin, que soy una inculta en este departamento. Lo sientoooo.

*gracias, Woody, por inspirar el título del post

Comments (17) »

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.