Posts tagged devaneos

Grrrrr

Estoy leyendo un libro bastante new-age-the-power-is-in-you-80’s-heal-your-mind que habla del perdón. Tiene todo el sentido del mundo lo que plantea, que es básicamente que el rencor y el resentimiento se quedan pegados en el cuerpo, como pequeños tumores emocionales. Incluso el libro dice que se convierten en males físicos. Esta última parte la podríamos discutir, pero en todo caso, parte de que el quedarse anclado en el pasado no sirve de nada.

Yo, la verdad, he cambiado un poquito en ese sentido. Antes era bastante rencorosa e incluso diría que le llevaba la “cuenta” a la gente. Conforme la vida me ha dado golpes más contundentes, digamos que me limito a dejar de querer a quien me golpea, pero difícilmente puedo decir que dejo ir. No les deseo las siete plagas, eso lo puedo asegurar, pero tampoco soy capaz de desearles lo mejor. Simplemente no les deseo nada. Lo único que pido y que procuro es mantenerlos alejados si es un caso “grave” o no entrar en zonas escabrosas si es menos importante.

Entiendo que el anclaje al pasado es un gasto de energía… pero a ver, seamos sinceros… ¡que alguien te caiga mal es divertido!

Me explico… vivir tan en paz tan en paz que nadie tenga un récord policial en tus archivos no tiene gracia… ¿si no de qué hablarías cuando tienes ganas de criticar? Me avergüenzo de ser así, jajaja, pero de verdad que hay gente que me hace gracia tenerla en la lista de indeseables.

Cuando crezca quiero ser perdonadora profesional, y que encima, me guste.

ps. en serio que me avergüenzo… espero cambiar un poquito más y poder escribir un post contrario a este alguna vez!

Comments (11) »

Good-bye o fins després y ya casi…

… y que no viste a tu Tía Fulana y seguramente se resienta, y que te da igual que lo haga porque has empezado a disfrutar ser menos sumisa; y que Sutano te manda un abrazo, pero no va a venir a verte… y que Perencejo no contesta los mensajes, debe estar entretenido con Perenceja que acaba de regresar… y que -aunque por supuesto te sientes desplazada- entiendes que Perenceja tenga prioridad; y que te alegras de haberte librado de ver a Amor-Odio, aunque sabes que tendrías que confrontarla; y que puede que quieras empezar a mandar a tanta tanta gente al carajo, porque piensas que es liberador pero en verdad no te atreves; y que a veces quieres cortar con la mitad de tus raíces pero prefieres quedarte podando ramas; y que la Beibi se fue a la playa, a pesar de que te vas en un par de días y sí, te duele, aunque digas que no te importa, y que Amiga Productora dice que ella jamás lo hubiera hecho y sabes que es verdad porque con Amiga Productora todo es tan claro y sencillo y bueno, pero estás cansada de esperar de los demás lo que parece justo; y que entiendes que la justicia en realidad es otro valor subjetivo; y que Amiga Mayor terminó la fiesta tan seria como cuando se enoja, pero no tienes ni idea de por qué; y que la has pasado bien, incluso a pesar de enfermarte; y que agradeces que -entre otras cosas- este viaje te ha servido para re-conocerte, incluso podríamos decir para perdonarte y dejar de juzgarte; y que no te puedes creer que ahora resulta que eres intolerante a los mariscos y al pescado (y hubieras preferido serlo a las judías, por ejemplo); y que sabes que ya no es tu sitio, y que quieres irte ya… sobre todo porque echas de menos a El Hubby y te mueres de las ganas de abrazarlo y quedarte dormida a la par suya, pero también se te llenan los ojos de lágrimas de pensar en irte, y estás segura de que la vida tardará en devolverte ese sentido de pertenencia que tenías antes, y agradeces los dos amigos que tienes allá, los dos angelitos Geniecillo Fashion y Biotecnóloga Teatral, que te devuelven el aliento cuando te falta y que te quieren casi tanto como los amas tú aunque -tonta de tí- se los dices más bien poquito; y que intentas ordenar todo eso, el vendaval, el torbellino, clasificarlo para que no pete, para que no estalle; y que contienes el llanto sabiendo que es temporal, que como siempre el aeropuerto te espera con su frialdad, ahí donde cada año lloras sola… y sabes que –una vez más- este mes ha sido la confirmación de que tienes y tendrás por siempre jamás el corazón partío.

Y que faltan las maletas por hacer.

Y que faltan abrazos por dar.

Y que sobran lágrimas que contener.

Y que extrañas no saber todo eso que sabes. Porque a veces, algunas veces o más bien muchas veces extrañas esa paz distinta, anterior, ignorante.

Comments (8) »

Sobre la genialidad

Alguna vez he hablado de la genialidad. Pero el otro día, me encontré con un video en TED sobre el tema que me fascinó. La autora que daba la conferencia explicaba que hasta antes del Renacimiento a los artistas no se les consideraba genios, sino que se decía que “tenían” un genio. Es decir, como el “duende” lorquiano, la idea es que el artista es una especie de escogido al que le llega la divinidad genial, viene un rato y luego se va.

Contaba que Bob Dylan iba un día conduciendo cuando empezaron a llegarle frases e ideas para una canción. En un arranque curioso, levantó su dedo, apuntó al cielo y dijo “genio, si quieres que te ponga atención ven cuando pueda hacerlo, este no es el momento”. Desde entonces, según Dylan, las canciones vienen cuando puede trabajar en ellas.

Esta concepción de genio me encanta. Te quita un peso de encima, pues como artista no eres más que un artesano encargado de darle forma a esa “iluminación”. Sin embargo, también establece una responsabilidad, pues creo que el ser artesano significa tener disciplina y trabajar, por si el genio viene poco.

De hecho, creo que hay dos formas de crear, y no son excluyentes. Una es hacerle caso al genio cuando viene, hacerlo sentir útil y prestarle atención. La segunda es convocarlo, cuya vía para mí es el trabajo. Si viene y no trabajas, seguro que se irá a buscar otro artista desgraciado que lo necesite. Si no trabajas, pensará que no lo necesitas nunca y seguramente no vendrá.

En resumen… que crear es trabajar, o viceversa.

Foto: Amelia PS (Flickr)

Comments (30) »

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.