Estoy leyendo un libro bastante new-age-the-power-is-in-you-80’s-heal-your-mind que habla del perdón. Tiene todo el sentido del mundo lo que plantea, que es básicamente que el rencor y el resentimiento se quedan pegados en el cuerpo, como pequeños tumores emocionales. Incluso el libro dice que se convierten en males físicos. Esta última parte la podríamos discutir, pero en todo caso, parte de que el quedarse anclado en el pasado no sirve de nada.
Yo, la verdad, he cambiado un poquito en ese sentido. Antes era bastante rencorosa e incluso diría que le llevaba la “cuenta” a la gente. Conforme la vida me ha dado golpes más contundentes, digamos que me limito a dejar de querer a quien me golpea, pero difícilmente puedo decir que dejo ir. No les deseo las siete plagas, eso lo puedo asegurar, pero tampoco soy capaz de desearles lo mejor. Simplemente no les deseo nada. Lo único que pido y que procuro es mantenerlos alejados si es un caso “grave” o no entrar en zonas escabrosas si es menos importante.
Entiendo que el anclaje al pasado es un gasto de energía… pero a ver, seamos sinceros… ¡que alguien te caiga mal es divertido!
Me explico… vivir tan en paz tan en paz que nadie tenga un récord policial en tus archivos no tiene gracia… ¿si no de qué hablarías cuando tienes ganas de criticar? Me avergüenzo de ser así, jajaja, pero de verdad que hay gente que me hace gracia tenerla en la lista de indeseables.
Cuando crezca quiero ser perdonadora profesional, y que encima, me guste.
ps. en serio que me avergüenzo… espero cambiar un poquito más y poder escribir un post contrario a este alguna vez!
